Empresario Martin Shkreli es el hombre más odiado de Estados Unidos

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Martin Shkreli es el empresario más odiado en Estados Unidos. Y hay razones. Este empresario aumentó el precio de un remedio en un 5 mil %. Fue acusado por un tribunal de “escoria” y “sicópata”. E irá a la cárcel. Martin Shkreli fue acusado de explotar a los más pobres. La sentencia lo confina a siete años en prisión.

Shkreli nació en Brooklyn. Y fue director ejecutivo de la empresa farmacéutica Turing. Hoy tiene 34 años. Y su carrera comenzó desde muy temprano en un fondo de inversión.

Ya la justicia lo había condenado el año pasado. Fue responsable de enviar informaciones falsas sobre cuentas de clientes. Estos que sufrieron enormes desfalcos. Pero Shkreli se hizo famoso por otro caso. Por el que ganó el apodo de “el hombre más odiado de Estados Unidos”.

¿La razón? En 2015, después que su empresa consiguiera registrar una patente aumentó en más del 5 mil % el precio de un remedio para personas con sistema inmunológico frágil. Pacientes con sida, embarazadas y ancianos.

En el juicio, la defensa de Shkreli pidió una pena de entre 12 y 18 meses de prisión. Hasta el abogado del empresario, Benjamín Brafman, reconoció que su cliente podría “ser una persona irritante. Hay momentos en que quiero abrazarlo, consolarlo. Pero también hay ocasiones en que deseo golpear su cara”, dijo Brafman.

Martin Shkreli y sus acciones vergonzosas

En su último alegato, confesó: “Acabé con la figura de Martin Shkreli con mis acciones vergonzosas”. Pudo haberse referido al hecho que le valió el apodo de “el hombre más odiado de Estados Unidos”.

Después de fundar la empresa Turing Pharmaceuticals recibió la patente del medicamento Daraprim. Y elevó el precio del medicamento a 750 dólares, un aumento del 5 mil % respecto al costo original.

El caso de Shkreli es usado como ejemplo de excesos económicos practicados por empresas. Su imagen ya es conocida como una de las caras más crueles del capitalismo.

Sin embargo, el aumento de precios no es ilegal ni siquiera inusual en la industria farmacéutica estadounidense. Lo que lo llevó a los tribunales fue una acusación de fraudes y retiros de millones de dólares en dos fondos que manejó, MSMB Capital y MSMB Healthcare.

El juez lo consideró culpable por esos crímenes y por inflar el valor de las acciones de Retrophin, otra empresa farmacéutica fundada por él en 2011.

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