Energías renovables: impacto económico, social y tecnológico

Energías renovables es una especialidad de Fabián Ruocco, Director Ejecutivo del CEDyAT. La siguiente es una columna sobre un tema central en la agenda de Chile pero también de Latam y del planeta. Aquí su reflexión:

“Desde que la Asamblea General de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, fue asumido por los gobiernos y las empresas. En particular éstas, tomaron real conciencia que estableciendo objetivos viables, realistas y concretos se puede lograr una mejor calidad de vida que abarcan las esferas económica, social y ambiental. La principal de esas metas está vinculada a la generación y la eficiencia energética limpia.

“A través del Grupo de Trabajo de Transiciones Energéticas se desarrollará en Buenos Aires el primer “Foro de Alto Nivel de Eficiencia Energética y Renovables”, en busca de un nuevo paradigma para la generación y el uso de las fuentes de energía. Es decir, la dimensión ambiental también involucra a la dimensión financiera para evitar el colapso social. Argentina está dando importantes pasos en ese sentido a través del PLAN RenovAR y la nueva normativa.

“Hace muchos años que el actual sistema de desarrollo conoce los límites al uso de la energía. En parte por razones estrictamente de stock -la mayoría de los energéticos utilizados no son renovables- o por los impactos ambientales que el uso de la energía produce que, si fueran bien contabilizados, anularían buena parte del crecimiento de la economía.

“El año pasado pude compartir como disertante el mismo estrado junto al Premio Nobel de la Paz y 44º Presidente de los EE.UU. Barack Obama en la “Cumbre de Economía Verde”. De ese encuentro aún resuenan en mí sus palabras respecto a la toma de conciencia y puesta en acción: “Nuestra generación es la última que va a disfrutar de los ahorros energéticos. Y también probablemente, sea la última que pueda generar el movimiento para cambiar la historia”.

“Algunas veces no tenemos en cuenta que el contexto del desarrollo socio-tecnológico que hemos alcanzado nos permite seguir corrigiendo el rumbo donde el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza y sin lograrla no puede haber desarrollo sostenible.

A pesar del gran desarrollo energético y el aumento del consumo, al día de hoy un tercio de la población no tiene acceso a la energía. Y si pudiéramos lograr los 17 Objetivos de la AGENDA 2030, el mundo requeriría consumir cuatro veces más energía que la actual.

“La economía energética también mejora cuando se adoptan modalidades de consumo más eficiente. La eficiencia puede lograrse a través de mejoras tecnológicas que reduzcan los requerimientos energéticos. El caso típico de las lámparas led o los motores eficientes, o racionalizando ciertos usos por vías regulatorias, como ser la promoción en el uso de transporte público en lugar del privado.

“Sabemos que los recursos naturales no son infinitos, la crisis energética y climática no se solucionará con parches que vayan cubriendo los agujeros que produce crecer económicamente pero contaminando. Esto solo seguirá generando recurrentemente crisis sociales y los desastres ambientales que harán cada vez más insostenible la vida en el planeta.

“No se trata únicamente de utilizar energías renovables o mejorar la eficiencia energética. Se trata de encontrar la forma de asumir un paradigma nuevo, de Economía Verde, donde podamos sostenernos con lo que la naturaleza nos puede ofrecer a su propio ritmo.

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