Ministerio de Ciencia en Chile, pronto a ser realidad

Ministerio de Ciencia en Chile, pronto a ser realidad. El eje de convertir al país en una sociedad del conocimiento comienza a ejecutarse. Científicos en Chile dieron la bienvenida a la decisión del Congreso de crear un ministerio específico. Los investigadores esperan que la medida otorgue a la ciencia más protagonismo y políticas mejor coordinadas. Y que el presupuesto coincida con las ambiciones del gobierno de “llevar a Chile hacia una sociedad de la información y el conocimiento”. Según las expresiones de Gonzalo Blumel, secretario general de la Presidencia.

Ministerio de Ciencia

Argentina, Brasil, Costa Rica, Cuba y República Dominicana son los únicos países latinoamericanos con ministerios de ciencia. Fernando Valiente Echeverría, un investigador de VIH de la Universidad de Chile en Santiago, dice que espera que otros países de la región se inspiren para hacer lo mismo.

“Chile es uno de los líderes en términos de investigación en la región”, afirma. Sin embargo, el país solo gastó el 0,38% de su producto interno bruto en I + D en 2014, a la par con Uruguay. Y por debajo de la vecina Argentina (0,59%) y Brasil (1,17%).

La economía de Chile depende de la extracción y exportación de recursos naturales como el cobre, pero eso no es sostenible a largo plazo. Los países que hicieron un cambio hacia el crecimiento basado en el “conocimiento y la creatividad” han incrementado las inversiones en educación, ciencia y tecnología.

Ciencia en Chile

En este momento, la mayoría de los fondos de ciencia del país son administrados por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile (CONICYT). Es una agencia del Ministerio de Educación creada en 1968. El gasto en investigación se divide entre “fondos, programas y consejos múltiples, dispersos en diferentes ministerios y servicios”, dice el proyecto de ley.

La ley prevé la creación de una Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo que reemplazará a CONICYT. Y un grupo de ocho asesores externos para asesorar al gobierno sobre la asignación de fondos para la ciencia.

En noviembre de 2015 científicos chilenos frustrados tomaron las calles para protestar por las malas condiciones de trabajo y las perspectivas de carrera. Aunque persisten problemas, como retrasos en los pagos de las subvenciones, la comunicación entre el gobierno y los grupos de investigadores ha mejorado “sustancialmente”.

“Necesitaremos 2 o 3 años para ver lo que este ministerio realmente puede lograr”, acota Fernando Valiente. Los investigadores han dejado en claro que quieren que uno de sus pares se convierta en el primer ministro de ciencia de Chile. Aunque el gobierno aún no ha presentado ningún nombre. El presupuesto del ministerio probablemente se anuncie en octubre como parte del presupuesto general del gobierno.

La gestación del ministerio tomó alrededor de 5 años, abarcando tres términos presidenciales de lados políticos opuestos. Uno de los puntos de fricción durante las negociaciones del Congreso fueron los regímenes de propiedad intelectual. Si un proyecto de investigación da lugar a una patente, el estado tendrá derecho a una licencia no exclusiva. Y si esa patente se comercializa, los investigadores deberán devolver los fondos públicos que recibieron.