Reclamos de acoso sexual obligan a empresas a recurrir a seguros

Reclamos de acoso sexual obligan a empresas a recurrir a seguros. El alcance y la amplitud de la cobertura varían según la política y los detalles específicos Las acusaciones de conducta sexual inapropiada tanto en el sector privado como en el público dominan los titulares. Estas reclamaciones de acoso sexual pueden afectar no solo la reputación de una empresa sino también su balance final.

Marie-France Gelot, vicepresidenta y asesora de seguros y reclamos, explica que este riesgo generalmente está cubierto por una política de seguro de responsabilidad laboral (EPLI) o una política híbrida de responsabilidad civil (D & O).

“Como con cualquier reclamo, las circunstancias específicas de los hechos que rodean el asunto serán críticas para determinar si la cobertura finalmente se desencadena”, afirma Gelot. Lo desarrolla en su libro “Acoso sexual: ¿está expuesta su empresa?”

Acoso sexual

El término acoso sexual se usa ampliamente en la actualidad. Sin embargo Gelot recuerda a las empresas que la Comisión de Igualdad de Oportunidades de Empleo (EEOC) tiene una definición legal. Ella describe los procedimientos legales para presentar un reclamo de acoso sexual bajo el Título VII de la Ley de Derechos Civiles. Y explica escenarios de reclamos específicos donde la línea entre actos asegurados versus no asegurados puede ser confusa.

Por ejemplo, un cliente de una cadena minorista alega que fue acosado sexualmente por un empleado de la tienda mientras estaba en la tienda. Y que él o ella sufrió daños y perjuicios. Esto probablemente constituiría un reclamo cubierto bajo la política de EPLI de la compañía, suponiendo que la póliza tuviera cobertura de terceros. Muchas, pero no todas, las políticas de EPLI cubren reclamaciones presentadas por terceros, como clientes, clientes o proveedores. Dicha política proporcionaría cobertura de costos de defensa y cobertura de indemnización para la empresa y el empleado.

Las aseguradoras también observan dónde se produjo el acoso sexual y si el empleado estaba actuando en la órbita de su empleo. Por ejemplo, una empleada alega que su gerente la acosó sexualmente en un bar un sábado por la noche durante un evento social. La compañía de seguros, sin duda, cuestionaría si el gerente estaba “en el trabajo” durante el evento social para determinar si se aplicaba la cobertura.

Debido a la cobertura de casos recientes de acoso sexual, los empleados y los empleadores están prestando más atención a dichos reclamos. Por ahora, las empresas deben examinar sus propias políticas para garantizar que tengan la cobertura adecuada. El libro de Gelot es una buena guía para entender la cobertura en caso que surja un reclamo.