Argentina, paso atrás en producción de biocombustibles

Argentina, paso atrás en producción de biocombustibles. La potencia agrícola de Argentina, que se había convertido en los últimos años en un importante productor de biocombustibles, ahora detuvo su marcha. Por qué.

Argentina biocombustibles

Argentina está retrocediendo en el uso de este sustituto del petróleo en el transporte, una decisión en la que la economía pesó mucho y se han ignorado las preocupaciones ambientales.

El 15 de julio, con el apoyo del gobierno de Alberto Fernández, el Congreso aprobó un nuevo Marco Regulatorio de Biocombustibles, que estará vigente hasta 2030.

La nueva ley publicada el 4 de agosto redujo del 10 al 5 por ciento la mezcla mínima obligatoria de biodiesel de aceite de soja en combustible diesel y le dio al gobierno la opción de bajarlo al 3 por ciento, si se considera necesario para reducir los precios del combustible para los consumidores.

“Para mitigar necesitamos todas las herramientas disponibles. Y en este caso, quizás lo peor sea el retroceso en un área en la que el país ha ganado un gran conocimiento y capacidad, convirtiéndolo en uno de los mayores usuarios de energía renovable en el transporte a nivel mundial”, dijo Luciano Caratori, de la Fundación Torcuato Di Tella.

Con respecto a la gasolina, la ley mantuvo el actual 12 por ciento de bioetanol, a base de maíz y caña de azúcar, pero le da al gobierno la opción de reducirlo al 9 por ciento.

“Las mezclas obligatorias de combustibles derivados del petróleo con biocombustibles entraron en vigencia en 2010 y desde entonces han generado la mayor reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la historia argentina, al menos hasta 2019”, señaló Caratori.

Energía renovables

El experto mencionó 2019 porque fue el primer año en que las energías renovables no convencionales, básicamente eólica y solar, representaron una parte importante de la generación eléctrica en este país del Cono Sur de 44,4 millones de personas.

Hoy, según cifras oficiales, representan el 9,7 por ciento del mix eléctrico, en un país donde el 87 por ciento del suministro de energía primaria se basa en combustibles fósiles: 54 por ciento de gas natural, 31 por ciento de petróleo y el resto, carbón.

Argentina, la tercera economía más grande de América Latina, es un exportador neto de petróleo, pero debido a su limitada capacidad de refinación, también es un importador neto de gasolina y diésel.

Caratori dijo que la reducción en el uso de biocombustibles es inconsistente con los compromisos de mitigación del cambio climático que Argentina presentó en diciembre de 2020, en la actualización de su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) en el marco del Acuerdo de París.

Emisión de gases

Este país se ha comprometido a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en más del 20 por ciento para 2030 desde el pico de 2007 y a lograr la neutralidad de carbono para 2050.

Una de las formas de alcanzar estos objetivos, según la NDC, es reducir las emisiones del transporte, un sector que representó el 33 por ciento de la demanda total de energía en 2019, mediante el uso de biocombustibles e hidrógeno y la electrificación.

En el Senado, el oficialista Rubén Uñac, presidente de la comisión de Energía, reconoció que la industria de los biocombustibles hizo posible la creación de “nuevas empresas y miles de empleos” en la última década, a través de “más de tres mil millones de dólares en inversiones”, pero dijo que el sistema necesitaba una «reforma profunda».

En la oposición, la presidenta de la comisión de medio ambiente y desarrollo sostenible del Senado, la senadora Gladys González, denunció “un lobby feroz de las petroleras” y argumentó que el gobierno “dice una cosa y hace otra”, porque expresa en público una compromiso profundo con la lucha contra el cambio climático que no se traduce en acciones.

Un estudio publicado en julio por Caratori y Jorge Hilbert, experto del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) del gobierno, señala que la actual capacidad instalada de producción de biodiesel y bioetanol podría cubrir entre el 4,5 y el 8 por ciento del compromiso internacional de Argentina con las reducciones de emisiones de GEI.

“La oportunidad de descarbonización que ofrecen los biocombustibles se considera muy significativa con una inversión mínima”, subraya el documento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Caribe Mexico