Chile, frágil proceso en reformulación constitucional

Chile, frágil proceso en reformulación constitucional. La reforma constitucional de Chile atraviesa un frágil proceso, generando más rechazo que aprobaciones y ante un futuro incierto.

Chile proceso constitucional

Chile tiene una larga y orgullosa historia de protestas políticas. Pero el levantamiento de fines de 2019, cuando más de un millón de chilenos salieron a las calles para protestar por la enorme desigualdad de riqueza, no se parece a nada en la historia de la nación.

Esas protestas, que comenzaron por un aumento en las tarifas del metro en Santiago, llevaron a una nueva redacción de la constitución de Chile y, a fines de 2021, un liberal progresista de 35 años llamado Gabriel Boric se postuló en una plataforma contra la desigualdad para convertirse en el presidente más joven del país.

Cuando ganó las elecciones, Boric prometió poner fin al antiguo sistema económico de Chile que favorecía a los ricos y las corporaciones, diciendo que «si Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba».

El historiador Marcelo Casals explica cómo va la nueva redacción de la constitución de Chile y si Boric se ha movido hacia su promesa de terminar con la atroz desigualdad de riqueza de la nación. Si bien se han dado pasos firmes para hacer que la economía de Chile sea más inclusiva.

Dice Casals que ese progreso por el que se ha luchado arduamente se encuentra en un estado frágil a medida que la nueva constitución se dirige a una votación pública.

Boric

La nueva constitución de Chile propuesta por Boric se someterá a votación el 4 de septiembre. Aumenta la participación en la fuerza laboral al exigir la paridad de género en los roles gubernamentales y crear regulaciones de contratación y salarios de género que buscan cerrar la impactante brecha de 20 puntos porcentuales entre hombres y mujeres en el país. desempleo.

La constitución también acaba con los monopolios corporativos sobre los recursos ambientales, al consagrar protecciones ambientales para el aire y el agua limpios y al impedir que algunas corporaciones extraigan riqueza de los recursos naturales de la nación y se la lleven fuera del país. Y también establece oficinas gubernamentales que crearían una red de seguridad social que garantice una inclusión económica más sólida de las poblaciones de bajos ingresos.

Como la mayoría de las otras naciones, Chile ha luchado con la pandemia y la crisis inflacionaria resultante, y la población está exhausta y enojada.

Si bien los votantes otorgaron a los líderes progresistas un mandato del 78 % para redactar la nueva constitución, las encuestas recientes muestran que están esperando para tomar una decisión.

El apoyo a la nueva constitución, que necesita una mayoría simple para ser adoptada, ronda actualmente el 40%, con poco menos de un tercio de los votantes dispuestos a rechazarla y el resto indeciso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.