Chile, ¿irá hacia un Estado social y descentralizado?

Chile, ¿irá hacia un Estado social y descentralizado? Las urnas listas en Chile para decidir sobre nueva Constitución, que apunta al modelo de un Estado social y descentralizado.

Chile Estado social

Tomás Jordán, profesor de derecho constitucional de la Universidad Alberto Hurtado y coordinador del Observatorio Nueva Constitución, descifra el texto que polariza a la sociedad en Chile. En su opinión la nueva propuesta hace foco en un Estado social y descentralizado.

La nueva Constitución ha despertado muchas críticas. Desde el punto de vista del derecho constitucional, ¿es un texto bueno o malo?

Para Jordán «es un texto adaptado para iniciar un nuevo ciclo político en Chile. Es mejor que el texto actual y permite integrar los cambios sociales, políticos y culturales del país en los últimos años. Eventualmente habrá que corregir varios aspectos del texto porque el proceso de constitución fue muy rápido y con mucha complejidad. Pero entre bueno y malo, es bueno».

– ¿Cuáles son los principales puntos de contraste con la Constitución actual?

– El texto actual contiene la idea de un estado subsidiario donde el motor de la sociedad, y de la administración de todos los derechos y propiedades, sea el sector privado. En el proyecto de Constitución, Chile se define a sí mismo como un estado social. Si bien reconoce las libertades personales y económicas, impone una lógica de redistribución para corregir las desigualdades sociales. El texto también consagra un estado conjunto, con reglas.

Entonces, el nuevo texto establece un estado regional, y por lo tanto altamente descentralizado, política, financiera y administrativamente. El texto actual, por el contrario, consagra un estado unitario, altamente centralizado en torno al presidente como jefe de estado, gobierno y administración. El proyecto establece un estado plurinacional, reconociendo las diferentes naciones y pueblos, mientras que el texto actual no incluye ninguna norma sobre pueblos indígenas.

También establece una nueva relación entre las libertades económicas, la naturaleza y los derechos de los trabajadores, mientras que el texto actual establece la preeminencia de la libertad de empresa. El texto también prevé instrumentos de democracia participativa, mientras que la Constitución actual está 100% orientada a la democracia representativa. Finalmente, mitiga el hiperpresidencialismo.

Opinión pública

– De todos estos puntos, ¿cuáles cristalizan el rechazo en la opinión pública?

– Veo tres críticas principales que motivan el rechazo del texto. Me parece que el concepto de plurinacionalidad fue el elemento simbólico en la medida en que los partidarios del “Rechazo” consideran que esto crearía varios estados dentro del estado. El segundo punto es la idea de un estado regional que, según ellos, desintegraría el estado. El tercer argumento está ligado al sistema político, debido a la sustitución del Senado por una cámara regional que sólo tendría facultad de revisión, y esto implica un fortalecimiento de la Cámara de Diputados.

– Muchos critican un texto “maximalista”. ¿En qué aspectos debería haber sido más “minimalista”?

– Si por maximalista entendemos regulación sobre muchos temas, es maximalista. Si con eso queremos decir que no permite que gobiernen diferentes fuerzas políticas, no lo es. Sí, ha habido una tendencia, en la convención constituyente, a transcribir en la Constitución las diversas demandas sociales. En este sentido, el texto responde al calificativo de maximalista. Esto es muy característico de los procesos constituyentes latinoamericanos, donde cuando los gobiernos no integran bien las demandas, aparecen los constituyentes y las demandas ciudadanas se transponen al texto constitucional. Me parece que varios temas podrían haber sido regulados por ley pero preferimos incluirlos en el texto constitucional.

– ¿Con qué constituciones del mundo es comparable?

– La propuesta se basa en varias ideas que han estado presentes en las constituciones europeas durante mucho tiempo. La idea de un estado social es específica de los países europeos y también de la constitución colombiana. El presidencialismo es específico de los estados latinoamericanos, en este punto el texto es poco innovador. La idea de un estado regional es equivalente a lo que existe en España, Italia y también en Colombia.

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