Evo Morales y Stella Lugo, el Obelisco en el eje bolivariano

Evo Morales y Stella Lugo, el Obelisco en el eje bolivariano. Ambas personas del llamado populismo de izquierda protagonizan la escena política en materia de relaciones internacionales en Buenos Aires.

Por Mauricio Runno

Editor General

La llegada a Argentina del ex presidente de Bolivia ya ha generado opiniones encontradas en la flamante administración de Alberto Fernández. Llegó el jueves a Buenos Aires y ya el viernes recibió la visita de Andrónico Rodríguez, quien seguramente será el candidato a presidente por el partido del cocalero.

Ayer por la tarde Fernández lo recibió en la residencia presidencial de Olivos.

Evo estuvo en México como asilado político, luego visitó Cuba y finalmente todo indica que seguirá el proceso electoral de Bolivia desde Argentina. Ya está amparado como refugiado.

Y por varias razones allí es más cómodo ejercer la jefatura de campaña del MAS. La proximidad con Bolivia, la numerosa comunidad de sus compatriotas repartida tanto en centros urbanos como agrícolas, pero, fundamentalmente, la afinidad y la sintonía perfecta con el presidente Alberto Fernández.

Apenas Evo arribó a la Argentina, el canciller Felipe Solá dijo que le había pedido al boliviano que se abstuviera de hacer declaraciones políticas. Ayer, el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, contradijo al funcionario argentino. Argentina permitirá que haga declaraciones políticas durante su estadía en el país, dijo.

«El refugiado tiene los mismos derechos que un ciudadano argentino, como la libertad de expresarse, de declarar, de pensar. Nosotros no vamos a restringir sus libertades», afirmó Cafiero.

Morales no descarta viajar por todo el país, incluyendo Mendoza, en busca de consolidar el voto al MAS. Mientras tanto es inminente una reunión entre Morales y el presidente Fernández, según lo que se habla en la Casa Rosada.

Caracas en Buenos Aires

El otro vértice bolivariano, el de Caracas, también vuelve a hacer pie en Argentina con una serie de movimientos políticos cuyo mayor impacto es el nombramiento de una nueva embajadora en Buenos Aires designada por Nicolás Maduro. Se trata de Stella Lugo Betancourt de Montilla, una dirigente chavista cuestionada por presuntos hechos de corrupción.

El presidente de la Subcomisión de Lucha Antidroga, Antiterrorismo y Delincuencia Organizada de la Asamblea Nacional de Venezuela, el diputado José Luis Pírela, ha denunciado que familiares directos de la hasta hace horas jefa del Territorio Insular, Stella Lugo Betancourt, «forman parte de un grupo de delincuencia organizada que opera en el lugar».

En sus declaraciones, el legislador venezolano sostiene que el archipiélago de Los Roques estaría siendo utilizado para el tráfico de oro y de drogas hacia las islas del Caribe.

El marido de Stella Lugo es Jesús Antonio Montilla Aponte, gobernador del estado Falcon por dos períodos, diputado reelecto a la Asamblea Nacional para el periodo 2016-2021 y coordinador del PSUV Falcon. Su perfil en Instagram es una oda al chavismo y a la revolución bolivariana.

Son varias las causas de corrupción que salpican a este matrimonio, pertenecientes a un clan que ha hecho de la política y el poder una gran familia. Montilla Aponte, en abril de 2018 fue sorprendido en el aeropuerto de Guayaquil y varios venezolanos residentes allí lo increparon. En el video que registró el momento se le dice “Asesino, chavista, ladrón, corrupto, desgraciado. Donde quiera que vayan serán denunciados».

Las versiones alrededor de la Casa Rosada afirman que el presidente no habría visto con buenos ojos esta designación, atendiendo a un historial suculento de corrupción y escándalos violentos. En las próximas horas podría haber novedades, ya que el nombramiento de Stella Lugo no ha sido oficial.

Impensado para algunos, lógico para otros, el Obelisco retoma protagonismo en el eje bolivariano.