Guerra del litio (o del agua) en salares de Chile

Guerra del litio (o del agua) en salares de Chile. Albemarle y la chilena SQM operan a sólo cinco kilómetros de distancia en el remoto salar, una cuenca que alberga uno de los mayores depósitos de litio de alta calidad.

Guerra del litio

El real suministro de agua, tanto dulce como salada, es una obsesión para los expertos de la industria. La zona es el sitio más rentable del mundo para extraerlo y tanto SQM como Albemarle han apostado gran parte de su producción futura.

Albemarle expresa preocupación por una investigación realizada por autoridades chilenas en el 2016 que descubrió que por varios años SQM usó más salmuera de lo autorizado en su permiso. Albemarle dijo que era fundamental para las autoridades determinar cuánto se había sobregirado SQM ya que podría afectar la disponibilidad de salmuera para otros proyectos.

Esa presentación se produjo un mes después de que Eduardo Bitrán, quien era entonces jefe de la agencia estatal de desarrollo Corfo, planteó dudas similares sobre la cantidad de salmuera que SQM había recibido y otras infracciones.

En una carta a la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), Bitrán escribió que las acciones de SQM representan un «severo riesgo» para el ecosistema del salar y sus reservas.

SQM no ha confirmado el exceso. Pero durante casi dos años ha presentado cuatro planes al regulador para volver a estar en línea con las aprobaciones ambientales que, entre otras cosas, especifican cuánta salmuera puede bombear.

En tanto, SQM acusó a Albemarle de haber sobreextraído salmuera y, en una comunicación al regulador chileno con fecha de abril del 2017, cuestionó las acciones de su rival por el hecho de que podrían tener repercusiones en la disponibilidad de reservas.

Hidrogeólogos y químicos ambientales indicaron que el intercambio en el yacimiento subraya las preocupaciones generalizadas sobre cuánta salmuera queda y cuánto durará.

Además sostienen que las presentaciones muestran que ni las autoridades chilenas ni las empresas tienen una idea clara de la situación del agua-salmuera pese a que las compañías recibieron luz verde para impulsar la producción.

El analista de litio Joe Lowry dijo que las presentaciones tenían implicaciones potenciales para la producción global de litio. «El mundo del litio está entre alfileres y agujas», observó.

Para Mariana Cervetto, hidrogeóloga que ha revisado los aspectos técnicos del caso, las preguntas aún superan las respuestas. «Ahora, cuando a mi me preguntan siempre: ‘Bueno, ¿la cuenca se está secando o no se está secando?’ La verdad es que no sé», apuntó.

Guerra histórica

La disputa entre Albemarle y SQM se remonta al 2013, cuando inspectores gubernamentales visitaron las instalaciones de SQM y encontraron que árboles nativos de Algarrobo perdían hojas y morían. Los 23 ejemplares muertos representaban un tercio de los que SQM se había comprometido a monitorear. Al igual que los canarios en una mina de carbón, la salud de los árboles actúa como señal de alerta temprana de problemas de agua.

Dos años después, más árboles estaban muriendo, pero SQM no notificó a las autoridades, según informes de inspección del gobierno revisados ​​por Reuters.

«Una extracción de salmuera mayor a la permitida por SQM en el salar repercute en la disponibilidad de reservas en la cuenca para los demás titulares de proyectos», dijeron abogados de Rockwood Lithium -ahora Albemarle- en una presentación de marzo del 2017.