Huelguistas en Colombia extienden primavera latinoamericana

Huelguistas en Colombia extienden primavera latinoamericana. Manifestantes colombianos se enfrentaron el jueves con la policía anti disturbios y bloquearon las carreteras en repudio al presidente Duque.

Colombia primavera latinoamericana

Aunque mayormente pacíficas, las protestas se volvieron confrontativas en algunos momentos críticos. Los manifestantes rompieron ventanas, establecieron bloqueos de carreteras y arrojaron piedras a la policía con equipo antidisturbios.

Las autoridades declararon el toque de queda esta noche en Cali, la tercera ciudad más grande del país. La policía estimó que 132 mil personas participaban en las protestas en todo el país.

En Bogotá, los manifestantes marcharon bajo la lluvia hacia la plaza fuera del congreso de Colombia, agitando pancartas que decían: «Contra las políticas neoliberales de Duque», «Los estudiantes no son terroristas» y «Marcho por la paz».

Los organizadores inicialmente convocaron a la huelga para presionar a Duque mientras su gobierno planea reformar las leyes laborales y de pensiones. Pero se transformó en un rechazo de base amplia de su administración, con grupos desde controladores de tráfico aéreo hasta maestros de yoga.

Sentimiento anti Duque

Un sentimiento antigubernamental similar ha alimentado las protestas en América Latina, con manifestaciones a gran escala que empujan a los líderes a revertir los programas de austeridad.

Los inversores están valorando el riesgo de que Colombia también vea más inestabilidad política.

«Hay mucha tensión en América Latina en este momento», dijo Oren Barack, director gerente de renta fija de AGP Alliance Global Partners en Nueva York, que tiene deuda soberana y corporativa de Colombia.

Los grupos que participan protestan por una serie de problemas, incluidos los fondos para la educación, la corrupción y los asesinatos sin resolver de líderes sociales. El gobierno dijo que sellará las fronteras y permitirá que las autoridades locales tomen medidas como imponer toques de queda para controlar la violencia.

En respuesta, Duque, de 43 años, defendió su récord y ofreció «escuchar a todas las comunidades a través de un diálogo permanente». Su oficina también se puso a la ofensiva, describiendo muchas de las quejas de los organizadores de la huelga como mitos, y liberando videos que yuxtaponen imágenes de protestas violentas con las de personas felizmente trabajando, instando a los colombianos a «construir, no destruir».