Izquierda en Sudamérica, cuando Lula se ríe y Morales llora

Izquierda en Sudamérica, cuando Lula se ríe y Morales llora. La liberación de Lula aun cuando su condena por corrupción está firme y la renuncia de Evo Morales inauguran nuevos capítulos que pueden ser muy agitados para la región.

Izquierda Lula Morales

Más que nunca, América Latina parece polarizada entre campos que ya casi no se hablan. La izquierda latinoamericana acaba de experimentar un verdadero «yoyo emocional».

En dos días, pasó de la alegría de Brasil a la ducha fría de Bolivia. En la noche del viernes «la gente de la izquierda», como a Lula le gusta llamarlo, celebró en voz alta la inesperada liberación del ex presidente brasileño después de 580 días de detención.

El Tribunal Supremo había votado el día anterior que ninguna persona condenada debería ser detenida antes de haber agotado todos los recursos judiciales; una regla consagrada en la Constitución pero que ha sido cuestionada desde 2016.

Esta decisión debería beneficiar a casi 5000 prisioneros en Brasil, incluido el más famoso de ellos: el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Tan pronto como la imagen del ex presidente, sonriente y con el puño en alto, apareció en las pantallas de televisión, se escuchó de inmediato una explosión de alegría, acompañada por los gritos de «Lula Libre» y el sonido de los petardos.

«La izquierda brasileña acaba de encontrar a su líder, su figura más carismática que no pierde sus palabras contra la extrema derecha y es capaz de reunir todas sus tendencias».

«Y esta izquierda ha acumulado muchas derrotas desde el despido de Dilma Rousseff en 2016, la prisión de Lula en 2018 y la elección de Bolsonaro. Así que necesariamente fue la fiesta de los militantes», dice Carlos Milani, profesor del Instituto de Estudios Sociales y Políticos de la Universidad de Río de Janeiro.

Desde principios de octubre, los movimientos sociales en Ecuador y Chile han dado la impresión de que la izquierda está ganando peso mientras que la región ha elegido en los últimos años líderes de derecha o extrema derecha como en Brasil. Lula también ha evocado esta movilización frente a sus partidarios al proponer «seguir el ejemplo del pueblo chileno, resistir, finalmente no es solo resistir, en verdad, es luchar, atacar y no solo defenderse».