La nueva moda de las relaciones abiertas: ¿sabes lo que son?

La nueva moda de las relaciones abiertas: ¿sabes lo que son? Ahora parece estar de moda lo liberal, fuera de lo normal, lo moderno. Pero puede resultar algo ambiguo el término. Porque ¿qué se define como normal? Esto ha llegado hasta las relaciones amorosas. Tanto que cada día aparecen nuevas palabras que las redefinen constantemente.

Relaciones abiertas

5 Tipos de relaciones

Primero de todo hay que tener claro qué significan y qué implica cada tipo de relación para saber si se estaría dispuesto a practicarlo o no. A continuación explicamos cinco de los más confusos de comprender y diferenciar para la mayoría.

Poliamor: Se refiere a aquellas personas que creen que se puede amar a más de una persona. Por ello tienen varias relaciones amorosas, personales e íntimas a la vez con varias personas. No como por ejemplo los infieles que, en secreto buscan alguna de las escorts de Copiapó, o demás mujeres con las que tener encuentros casuales. Incluso en algunas religiones y culturas se considera completamente normal y tradicional que un hombre esté casado con más de una mujer.

Amor libre: Se trata de una idea que cree en generar vínculos y relaciones sin exclusividad alguna, ni sexual ni emocional. A diferencia del poliamor, según esto no existiría el concepto de pareja como tal. Sólo individuos que comparten vínculos.

Monogamia: El tipo de relación más común que se puede encontrar hoy en día. Aquella en la que únicamente se tiene una pareja y se exige fidelidad a ella. Solo se entiende el amor y el deseo hacia una única persona.

Swingers: También conocido como intercambio de parejas. Es una modalidad de relaciones de pareja que hace referencia a una pareja, del tipo que sea, que disfruta acudiendo a encuentros con otras parejas para tener relaciones sexuales.

Relación abierta: Se trata de un caso en el que una pareja estable no quiere ponerse límites. Quiere decir que, a parte de ese vínculo exclusivo entre ellos, cada uno es libre de tener sexo con más personas. Independientemente de quién sea la persona con la que se tiene sexo, siempre y cuando esté dentro de las normas establecidas por cada pareja.
¿Qué tan sanas son las relaciones abiertas?

Esta última es la que más popular de todas se está haciendo últimamente. Sobre todo en los jóvenes, que buscan seguir la moda. Esa que ahora dicta que la libertad y flexibilidad es mejor que lo que ya teníamos establecido y la “normalidad”.

Lo diferente gusta y por eso el primer paso para muchos es probar con una relación abierta. Pero todavía generan problemas y debates entre las personas. ¿Hay algo de malo en ellas?

La respuesta es muy clara, no. Siempre y cuando se hagan bien. Y es que muchas veces es muy difícil escapar del condicionamiento de los prejuicios y valores de la sociedad. Pero al final, los que se están relacionando son los involucrados en la pareja, no toda la sociedad. Por lo que los que tienen que estar de acuerdo y a gusto son tan sólo ellos no todos los demás.

Por ello hay que aprender a descubrirse a uno mismo, saber con qué tipo de pareja y cómo se desea relacionar y crear cada uno de los vínculos. Porque no se puede forzar a gustar algo. Por mucho que pueda gustar una persona, por lo que se entra en una relación así es por uno mismo, no por otros. Si no luego llegan los problemas y se buscan escapes como el uso de los servicios de las escorts en Quillota.

Claves para una relación abierta

Hay una serie de cosas a tener en cuenta y que se deben hacer si se desea de verdad tener una relación abierta:

Comunicación: Hablar con la pareja de los deseos, inquietudes, dudas… Puede ser difícil en algunos casos, pero es muy importante que ambas personas sepan cómo está la otra.

Dentro confianza y fuera celos: La clave para que tenga éxito esta relación es la seguridad en uno mismo y en el otro. Debería ser suficiente saber y ver el vínculo de amor y respeto entre ambos y que se mantenga fuerte, independientemente de lo que pase fuera. Si eso no se tiene, puede ser un signo de alerta.

Se pueden establecer normas y límites. Pero siempre consensuados y comentados entre los componentes de la pareja.

Cuidar la relación. Que se puedan tener intimidades fuera no implica que se deje de sentir amor, atracción y deseo por la ya existente. Por lo que hay que seguir dedicándose tiempo y esfuerzo para que la llama no se apague.

Ignorar los comentarios del resto. Lo realmente importante es lo que piense, opine y sienta uno mismo y la pareja. Los demás pueden hacer lo que quieran. Por eso es importante separar y diferenciar.

Y es que al final se tenga el tipo de relación que se tenga, esta solo tiene que ser la que uno mismo decida y sienta. Porque al final la persona que va a vivirla, disfrutarla, sufrirla y todo es esa misma persona. Da igual lo que la sociedad o cualquiera pueda decir. Lo importante es ser fiel a uno mismo, los valores y creencias, para así poder ser feliz. Y mientras sea de mutuo acuerdo con otras personas y consensuado, no hay nada de malo en poner en práctica cualquier tipo de relaciones duraderas o casuales.