Sergio Moro, en medio de polémica por sus oficios como juez

Sergio Moro, en medio de polémica por sus oficios como juez. El origen del escándalo son conversaciones privadas del entonces juez Moro con el fiscal jefe del caso Lava Jato, Deltan Dallagno.

Sergio Moro juez

El hoy ministro del presidente Bolsonaro y gran protagonista por su desempeño judicial para encarcelar al ex presidente Lula da Silva vive una situación delicada.

Los mensajes intercambiados en Telegram han mostrado al público la fluida relación entre el juez y el fiscal, las sugerencias del primero al segundo sobre estrategias, plazos y pistas o las dudas del representante del Ministerio Público sobre la solidez de su caso contra Lula.

Otros mensajes muestran a los fiscales hablando sobre cómo impedir que Lula fuera entrevistado en prisión antes de la primera vuelta de las elecciones, cuando era favorito en las encuestas, porque consideraban que eso favorecería al Partido de los Trabajadores.

Las dudas sobre su imparcialidad son tantas que hasta el diario que eligió para dar su primera entrevista tras el escándalo, el conservador Estadão, pidió en un duro editorial que abandone temporalmente el cargo mientras se investiga su conducta; Desmoronando es el titular de Veja. La revista, que en estos cinco años ha cubierto con celo las investigaciones de la megratrama, acusa a Moro de “haber traspasado inequívocamente la línea de la decencia y la legalidad”.

El ministro, que pone en duda la veracidad de los mensajes y recalca que fueron obtenidos ilegalmente, se declara tranquilo, asegura que lo revelado hasta ahora “no compromete las pruebas, las acusaciones, ni el papel separado del juez, el fiscal, el abogado” y recalca que intercambios como los conocidos ahora son frecuentes en Brasil: “Sé que en otros países tienen prácticas más restrictivas pero la tradición jurídica brasileña no impide ese contacto personal”.

Lujandecuyo
Caribe Mexico